Este 8 de junio, se contabiliza el undécimo fallecimiento relacionado con COVID-19, de una mujer de 26 años, costarricense, vecina de la provincia de Alajuela, cuyo único factor de riesgo identificado era ser asmática.

El informe judicial indica que “la paciente fue declarada como fallecida en la Clínica de Guatuso el 30 de mayo a las 10:36 am. Según el testimonio de un familiar que consta en el expediente médico, la paciente no tuvo sintomatología respiratoria, fue llevada por su familia a la clínica por un sangrado vaginal”.

Como parte de los protocolos ante la pandemia, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) solicita que se realice la prueba COVID-19 a todos los fallecidos que la historia clínica sugiera o que la autopsia oriente a la necesidad de efectuar dicho testeo.

En este caso, la autopsia determinó un edema pulmonar, lo que ameritó la prueba COVID-19.

El INCIENSA recibió este lunes la prueba por parte del OIJ para ser tramitada. El resultado dio positivo, por lo que esta es la primera positividad COVID-19 post mortem registrada en nuestro país.

La muerte de esta joven se suma a los 10 lamentables fallecimientos ya registrados: una mujer y nueve hombres con un rango de edad de 45 a 87 años. La investigación sobre el caso y sus contactos continúa.

El ministro de Salud, Daniel Salas, anunció en la conferencia del medio día que el país “se encuentra ante una segunda ola pandémica, en la que son muy importantes las medidas de prevención personal y de todos los sectores de la sociedad”.