Mientras Europa se recuperó parcialmente, la Bolsa de Nueva York repuntó hoy y cerró en alza en función de la ratificación de la política de flexibilidad monetaria de la Reserva Federal. El índice industrial Dow Jones concluyó con un alza del 3,98 por ciento y el Nasdaq, de valores tecnológicos, repuntó un 5,29 por ciento, después de que la Reserva confirmara que mantendrá "al menos hasta 2013" su política de tasas de interés nulas, en vigor desde hace dos años y medio.

[cerrar] Comparta esta nota con un amigo E-Mail de su amigo Su nombre Su E-Mail   Sin embargo, la preocupación por la recaída en una recesión mundial sigue siendo el elemento primordial en los mercados financieros, de materias primas y monetarios, ya que los principales economistas, entre ellos el Premio Nobel Paul Krugman y Nouriel Roubini, advierten que ese peligro está muy cerca.

Las dudas sobre un rebrote de la inflación está cediendo el paso a una abierta aversión al riesgo en vistas de una recesión y un proceso deflacionario, pero la volatilidad prima en los mercados ante la falta de tendencias definidas.

La falta de acuerdos en el seno del G-7 y del G-20 también crea un marco de escepticismo e incertidumbre, ya que no hay claridad sobre las políticas monetarias y mucho menos una coordinación a mediano plazo entre bancos centrales y gobiernos de países desarrollados.

En este contexto, la Bolsa de Madrid cedió hoy un 0,36 por ciennto, una caída leve respecto a las últimas semanas, con el aliciente de que el riesgo país ha descendido en las dos últimas jornadas merced a la intervención del Banco Central Europeo (BCE) que ayer y hoy ha estado comprando títulos públicos de España e Italia, los dos países más amenazados por los especuladores financieros. Pero a pesar de que el IBEX35, el índice de la Bolsa de Madrid, pudo recuperarse hacia el final, lo cierto es que no pudo alcanzar terreno positivo debido al pánico que vienen dominando a los inversores en estos días convulsionados en las plazas bursátiles.

Soledad Pellón, de IG Markets, subrayó a Europa Press que los mercados "están muy débiles" y se dejan "arrastrar" por las malas noticias. En este contexto, los inversores prestan más atención a las bajadas del mercado norteamericano que a la decisión del BCE de comprar deuda europea o a que al riesgo país de Italia y España (por debajo de los 280 puntos)se mantengan estables. Pellón resalta que el pánico es el sentimiento más generalizado en los mercados y se está empezando a expandir el temor a que comience una nueva recesión incluso antes de salir de la actual.

"La teoría de una recuperación en forma de W cobra cada vez más sentido imponiendo el miedo y provocando una volatilidad extrema, que deja fuera del mercado a la mayoría de los inversores". Pellón destacó que, contra todo pronóstico, no son las Bolsas de países como Grecia, España o Italia las que más están sufriendo estos últimos días, sino la bolsa alemana. Hoy, Frankfurt descendió un 0,10 por ciento, mientras Londres subió un 1,89 por ciento y París, un 1,65. La Bolsa de Amsterdam, por su parte, ganó 1,30 por ciento, al igual que la de Estocolmo que avanzó 3,10, no así la de Zurich que volvió a caer, esta vez levemente, un 0,60.

Los valores industriales también están siendo los grandes perjudicados en Bolsa, lo que refuerza la teoría de que el mercado descuenta un parón económico que podría reducir el consumo y la actividad industrial. El anuncio de la Reserva de que mantendrá las tasas estables por largo tiempo favoreció un ascendo del euro después de hora, que se ubicó a 1,4337 frente a 1,426 del cierre.

Los inversores han estado muy pendientes durante toda la jornada del anuncio de la Reserva. Tal como el mercado descontaba, las tasas se mantuvieron sin cambio, aunque no se descarta tampoco que la Fed pueda poner en marcha una nueva ronda del Quantive Easing (fuerte emisión de dólares durante un período determinado).

A juicio de los analistas, una tercera ronda de Quantitative Easing pondría de manifiesto que la situación económica de Estados Unidos es más complicada de lo previsto, y puede poner en riesgo de nuevo la calificación crediticia del país, después de que S&P la rebajase el pasado viernes.