La NRA se opone a cualquier medida que restrinja el comercio de armas.

Cuando se cumple casi una semana de los dos tiroteos que dejaron 31 muertos en El Paso (Texas) y en Dayton (Ohio), en Estados Unidos continúa el debate sobre si es necesario un endurecimiento de los controles para acceder a armas de fuego. 

"Hay cosas de sentido común que pueden hacerse que son buenas para todos", dijo a los periodistas en la Casa Blanca. 

El presidente estadounidense dijo que habló con el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, y con senadores de su círculo que defienden también el derecho a la tenencia de armas. 

"Ellos entienden que no queremos gente demente, gente mentalmente enferma, gente mala y peligrosa, no queremos armas en las manos de la gente equivocada", dijo. 

En la mañana, el mandatario había asegurado en Twitter que es "el mayor defensor de la Segunda Enmienda", que avala el derecho a portar armas, y contó que estuvo en contacto con los directivos de la NRA para asegurar que sus posturas sean "representadas plenamente y respetadas".

Trump dijo que los líderes del Senado y de la Cámara de Representantes están discutiendo una "verificación de antecedentes seria" y reiteró que las armas no deberían estar en manos de personas con problemas mentales. 

- Un debate sobre las armas -

Las dos matanzas del fin de semana reabrieron el debate sobre las armas de fuego en Estados Unidos, donde cada año mueren 40.000 personas en incidentes que las involucran, incluyendo suicidios.

Después del tiroteo de Parkland que dejó 17 muertos en un colegio en Florida en febrero de 2018, Trump dijo que apoyaba una propuesta de los demócratas para prohibir los fusiles de asalto, ironizando sobre el poder que tenía el lobby de las armas sobre los legisladores. 

Pero posteriormente dio marcha atrás y no desperdició ninguna oportunidad de expresar el apoyo a esta organización que aportó cerca de 30 millones de dólares a su campaña presidencial en 2016. 

"Tengo una muy buena relación con la NRA. Ellos me apoyaron desde muy temprano. Esa fue una gran decisión que tomaron", indicó este viernes. 

El jueves, el vicepresidente ejecutivo de la NRA, Wayne LaPierre, dijo que la asociación "se opone a cualquier legislación que restrinja injustamente los derechos de los ciudadanos respetuosos de la ley".

"La verdad incómoda es esta: las propuestas que muchos discuten no habrían evitado las horribles tragedias en El Paso y Dayton", aseguró.

- Receso parlamentario -

En febrero la Cámara de Representantes de mayoría demócrata aprobó una reforma para aumentar los controles de los antecedentes psiquiátricos y judiciales de los compradores de armas, incluyendo los intercambios entre particulares o las armas adquiridas en ferias, que hoy están exentas. 

Pero en el Senado, donde los republicanos son mayoría, este proyecto no fue votado. 

El jueves, más de 200 alcaldes estadounidenses pidieron al Senado que suspenda el receso vacacional para aprobar una legislación que imponga mayores requisitos para el porte de armas, pero McConnell, dijo que no convocará a los legisladores en medio de sus vacaciones de verano para aprobar una ley de control de armas.

Los senadores republicanos, por su parte, propusieron adoptar a nivel federal un dispositivo que existe en algunos estado para confiscar las armas a las personas que son consideradas peligrosas para su entorno o para ellas mismas. 

Los demócratas -que defienden la regulación del mercado de las armas como un argumento de campaña de cara a las presidenciales de 2020- temen que esta reforma sea inútil sin "controles universales" de antecedentes.