Los rectores Alberto Salom (UNA), Henning Jensen (UCR), el presidente Carlos Alvarado y Giselle Cruz, ministra del MEP

Ante numerosos miembros de la comunidad científica y académica, Alvarado recibió el informe “Desafíos de la educación en Costa Rica y los aportes de las universidades públicas” que le entregó el presidente del CONARE y rector de la Universidad de Costa Rica, Henning Jensen, este lunes en el Edificio Franklin Chang. 

El estudio es la respuesta de las universidades a una solicitud del presidente Alvarado y del anterior ministro de Educación Pública (MEP), Edgar Mora, avalado por la actual ministra Cruz, para que se elaborara un plan de acción que permita superar los principales desafíos y remover amarras del sistema educativo uniendo esfuerzos institucionales.

El CONARE revisó los siete informes del Estado de la Educación realizados, que precisan sobre vacíos, carencia, prioridades y derroteros de la educación, con la mirada puesta en el crecimiento y el desarrollo integral del país.

Alvarado apeló a los académicos. Hay una tarea pendiente que nadie puede hacer solo y es, definir la política educativa del país de cara a la cuarta revolución, es lo que tenemos que hacer ahora, se necesita saber cuáles son los objetivos, hacia dónde decidimos ir como país, para definir qué es lo que tenemos que hacer desde los centros educativos.

En otro momento de su alocución, explicó que Costa Rica ha financiado el crecimiento con endeudamiento, y esto no puede seguir siendo así, tiene que crecer la economía, el país tiene que generar ingresos para financiarse y en este punto la educación será la que forme a los ciudadanos y ciudadanas para responder a las metas de desarrollo. Por eso, los programas tienen que reinventarse y el Estado tiene que garantizar a la ciudadanía el acceso a la educación.

Resumen del plan de acción

El sistema de educación superior pública respondió al Ejecutivo y fue más allá, al indentificar las áreas del conocimiento en las que las universidades pueden hacer importantes aportes para ayudar a que la calidad de la educación mejore y que se dé el salto hacia una educación acorde con los nuevos requerimientos del siglo XXI.

Los aportes de la comunidad universitaria para atender los desafíos educativos serán incorporados en la agenda de cooperación 2020 entre el CONARE y el Gobierno de la República, en cuatro grandes áreas, a saber.

Las políticas docentes; el acceso al sistema educativo; los ambientes de aprendizaje e infraestructura y la gestión del sistema educativo, acciones puntuales en las que las universidades, en virtud de sus competencias y capacidades, pueden apoyar o empezar a implementar. 

Para desarrollar el plan, se conformó un grupo ejecutivo que integran los decanos y decanas de las universidades con sus grupos de apoyo en cada institución y las autoridades del MEP, quienes vienen trabajando en la articulación necesaria para poner en marcha las acciones. 

Asimismo, con el propósito de lograr un mayor alcance e impacto positivo, se proponen hacer alianzas con otras instituciones que están relacionadas con la educación nde la niñez, la adolescencia y la juventud.

Con instituciones como el Sistema Nacional de  Acreditaciones (SINAES), la Unidad de Rectores de las Universidades Privadas de Costa Rica  (UNIRE) y el Consejo Nacional de Enseñanza Superior Privada (CONESUP), con el fin de avanzar en la acreditación de las carreras, en particular las carreras de educación y mejorar la formación de docentes en los centros universitarios. 

En el país de 10.000 docentes que se gradúan por año, 7.000 diplomas son otorgados por las universidades privadas, lo que evidencia la necesidad de establecer un trabajo conjunto, articulado con las instituciones de educación superior privada.

Acciones para el fortalecimiento de la educación

Entre las acciones planteadas por las universidades estatales, relacionadas con las políticas docentes, se encuentran: contribuir a elaborar un marco nacional de cualificación docente, colaborar en la formulación de los perfiles docentes que el Ministerio de Educación Pública requiere contratar, diseñar pruebas de idoneidad docente para aplicación por parte del Servicio Civil, apoyar al MEP en la elaboración de instrumentos para fortalecer la evaluación formativa.

Además, las universidades se preparan para formar docentes para atender la expansión de colegios técnicos, formar docentes para atender la oferta de preescolar en zonas vulnerables y crear un programa de mentores universitarios para apoyar a los docentes en las aulas.

En relación con los ambientes de aprendizaje y la infraestructura se propone: realizar un censo nacional de infraestructura educativa, definir los estándares de calidad para la infraestructura educativa, crear un fondo de investigaciones de aula y de seguimiento a la reforma curricular, diseñar un programa nacional de apropiación de resultados de las pruebas PISA y FARO por los docentes.

Con respecto a la gestión del sistema educativo se establece: apoyar al MEP en el diseño y aplicación del expediente del estudiante,  implementar programas de formación continua para directores, supervisores y juntas de educación,  fortalecer mecanismos de información sobre oferta y desempeño de la educación superior,  ayudar a establecer un foro nacional permanente de políticas y calidad de la educación superior y  elaborar escenarios prospectivos sobre la educación costarricense.

En un acto formal, las universidades estatales presentaron el plan.  Contaron con la presencia del Presidente de la República, la Ministra de Educación Pública, viceministros de Educación, representantes de Gobierno y Asamblea Legislativa, autoridades del sistema de educación superior público y privado, entre otros.