Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social.

La tendencia de la pandemia de Covid-19, con más de 1.000 casos diarios, permiten prever una situación difícil y sin precedentes, pues ya no habría posibilidades de ampliar el número de unidades de cuidados intensivos (UCI), apunto el funcionario.

“Estamos en la batalla, la Caja hará todo lo posible por afrontar la situación, pero lo más grave es que también estamos llegando al límite de los recursos humanos” capacitados para dar atención a los pacientes en estado crítico, como los médicos y las enfermeras intensivistas.

Macaya afirmó que la CCSS está trabajando para llegar a 359 camas UCI y 966 camas de salón para la tención de pacientes Covid, pero al ritmo que crecen los contagios ese tope se podría alcanzar en cuestión de semanas.

El jerarca de la CCSS recordó que el mes de julio pasado inició con 5 pacientes en cuidados intensivos y cerro con 95; agosto inició con 100 y cerró con 150. A este 9 de setiembre, los pacientes en UCI han llegado a 237.

“Nosotros lo advertimos desde el principio (de la pandemia), no hay sistema de salud en el mundo capaz de soportar un crecimiento exponencial de casos”, agregó.

Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS)

Explicó que la institución ha invertido 67.936 millones de un fondo de contingencia de 85.000 millones para atender las necesidades de la pandemia: contratación de personal, materiales, insumos, equipamiento e infraestructura.

Macaya insistió en que la posibilidad de contener la pandemia y evitar un colapso del sistema hospitalario está en la responsabilidad de cada ciudadano, en el cumplimiento individual de todas las medidas de precaución  para evitar el contagio.

Según cifras del Ministerio de Salud, el 55% de las personas infectadas con nexo epidemiológico identificado se está contagiando en actividades familiares y sociales, mientras que en el ambiente laboral ocurre el 35 de las transmisiones.